La bichectomía es una cirugía estética facial que consiste en reducir las bolsas de Bichat, unas acumulaciones de grasa situadas en la zona interna de las mejillas. Este procedimiento puede ayudar a afinar el rostro, marcar más los pómulos y conseguir una apariencia facial más definida y elegante.
Aunque suele presentarse como una cirugía sencilla, la bichectomía no está indicada en todos los casos. Su resultado depende de la anatomía facial, del volumen natural de las mejillas, de la edad del paciente y de la armonía general del rostro. Por eso, antes de realizarla, es fundamental valorar si realmente puede mejorar las proporciones faciales o si, por el contrario, podría generar un aspecto demasiado hundido con el paso del tiempo.
El objetivo de la bichectomía no debe ser “vaciar” la cara, sino conseguir una definición sutil, equilibrada y natural.
¿Qué es la bichectomía?
La bichectomía es una intervención que permite reducir parcialmente las bolsas de Bichat, también conocidas como bolas de Bichat. Estas estructuras grasas se encuentran en la profundidad de las mejillas y pueden aportar un aspecto más redondeado al tercio medio e inferior del rostro.
Cuando existe un exceso de volumen en esta zona, la cara puede verse más ancha, menos definida o con un contorno facial poco marcado. En estos casos, retirar una cantidad controlada de grasa puede ayudar a estilizar la zona de las mejillas y hacer que los pómulos se vean más definidos.
Sin embargo, las bolsas de Bichat forman parte de la anatomía normal del rostro. No siempre deben retirarse, y hacerlo de forma excesiva puede alterar la armonía facial. Por eso, la indicación debe ser siempre personalizada.
¿Cómo se realiza una bichectomía?
La bichectomía se realiza desde el interior de la boca, por lo que no deja cicatrices visibles en la piel. El procedimiento suele hacerse con anestesia local y mediante una pequeña incisión en la mucosa oral, de aproximadamente medio centímetro.
A través de ese acceso, el cirujano localiza la bolsa de Bichat y extrae una cantidad controlada de grasa de cada lado. Como explica el Dr. Richard Fakin en el siguiente vídeo, en muchos casos se retiran alrededor de 3 o 4 ml de grasa por lado, evitando extracciones excesivas. El objetivo no es eliminar todo el volumen de la mejilla, sino conseguir una reducción proporcionada que ayude a definir el rostro sin perder naturalidad.
Una vez retirada la grasa necesaria, la incisión se cierra con un punto. Al realizarse por dentro de la boca, no hay cicatrices externas visibles. Durante los primeros días puede aparecer inflamación en la zona de las mejillas, que suele mejorar de forma progresiva.
La clave del procedimiento está en la precisión y en la indicación adecuada: no se trata de retirar más grasa, sino de valorar cuánto volumen conviene reducir según la anatomía facial de cada paciente.

¿Para quién está indicada la bichectomía?
La bichectomía puede estar indicada en pacientes con caras redondas, mejillas muy llenas o poca definición en la zona de los pómulos y el contorno facial. También puede ser una opción para personas que desean un rostro más estilizado, marcado o elegante, siempre que su anatomía lo permita. En general, puede valorarse en pacientes que presentan:
- Rostro redondeado o con exceso de volumen en las mejillas.
- Pómulos poco definidos por acumulación de grasa en la zona media de la cara.
- Deseo de afinar las mejillas de forma sutil.
- Buena calidad de piel y proporciones faciales adecuadas.
- Expectativas realistas sobre el resultado.
No obstante, no todas las personas son buenas candidatas. Si el paciente ya tiene la cara estrecha, poca grasa facial o tendencia a perder volumen, la bichectomía puede no ser recomendable. En estos casos, retirar grasa de las mejillas podría hacer que el rostro se vea demasiado delgado, cansado o envejecido con el paso del tiempo.
Eliminar Bolas de Bichat para afinar la cara y marcar los pómulos
Una de las razones más frecuentes por las que los pacientes consultan por una bichectomía es el deseo de afinar la cara. Sin embargo, es importante entender que esta cirugía no cambia toda la estructura facial ni sustituye a una pérdida de peso.
La bichectomía actúa sobre una zona concreta: la grasa profunda de las mejillas. Al reducir este volumen, puede crearse un efecto visual de mayor definición en el rostro, especialmente en la zona de los pómulos y el tercio medio facial.
En pacientes con mejillas redondeadas, el cambio puede ser especialmente favorecedor, porque el rostro adquiere un contorno más definido. En cambio, en pacientes con poca grasa facial, el resultado puede ser demasiado marcado o poco natural.
Por eso, la clave está en la valoración previa. El cirujano debe analizar si el volumen de la mejilla procede realmente de las bolsas de Bichat o si se debe a otros factores, como la estructura ósea, el peso corporal, la retención de líquidos o la distribución general de los tejidos faciales.
Bichectomía y feminización facial
En algunos casos seleccionados, la bichectomía puede formar parte de un plan de armonización facial o feminización facial. Al reducir el volumen de las mejillas y favorecer una mayor definición en la zona de los pómulos, puede contribuir a un rostro más estilizado y delicado.
Sin embargo, no debe entenderse como una cirugía que feminiza el rostro por sí sola. La feminización facial suele requerir una valoración global de las proporciones de la cara, incluyendo la frente, el mentón, la mandíbula, los pómulos y otros rasgos que influyen en la percepción facial.
En uno de los casos comentados por el Dr. Richard Fakin en la cuenta de Instagram, la bichectomía se integra dentro de un proceso más amplio de feminización facial, junto con otros procedimientos como la frontoplastia y la mentoplastia. En este contexto, la bichectomía puede ser una técnica complementaria para mejorar la armonía del resultado final.
¿Cómo es el postoperatorio de una bichectomía?
La bichectomía es una cirugía ambulatoria. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el paciente puede volver a casa el mismo día de la intervención, siguiendo las indicaciones médicas correspondientes. Durante los primeros días es normal presentar inflamación en la zona de las mejillas, cierta molestia al hablar o masticar y una sensación de tirantez interna. Estas molestias suelen ser leves y se controlan con la medicación pautada por el cirujano.
Según explica el Dr. Richard Fakin, el postoperatorio suele ser rápido y la inflamación inicial puede mejorar de forma importante en torno a los primeros 10 días. Aun así, el resultado definitivo no se aprecia de inmediato, ya que los tejidos necesitan tiempo para desinflamarse y adaptarse.
Durante la recuperación, es importante mantener una buena higiene oral, seguir una dieta adecuada durante los primeros días y evitar manipular la zona de la incisión. También se deben seguir todas las recomendaciones del equipo médico para reducir el riesgo de infección o inflamación prolongada.
¿La bichectomía puede dejar la cara hundida?
Esta es una de las preguntas más importantes antes de realizar una bichectomía. La respuesta es que sí puede ocurrir si la cirugía se realiza en un paciente que no está bien indicado o si se extrae demasiada grasa.
El rostro cambia con la edad. Con el paso del tiempo, muchas personas pierden volumen facial de forma natural. Si se ha retirado demasiada grasa de las mejillas, esta pérdida de volumen puede hacerse más evidente y dar lugar a un aspecto más hundido, cansado o envejecido.
Por eso, el enfoque debe ser conservador y personalizado. La bichectomía no consiste en quitar la máxima cantidad posible de grasa, sino en retirar solo la cantidad adecuada para mejorar la definición del rostro sin comprometer su armonía futura.
En cirugía facial, muchas veces menos es más. Un resultado elegante suele ser aquel que mejora las proporciones sin que la intervención sea evidente.
Bichectomía en Madrid con el Dr. Richard Fakin
El Dr. Richard Fakin realiza una valoración personalizada de cada paciente antes de indicar una bichectomía. El objetivo es analizar la estructura facial, el volumen de las mejillas, la definición de los pómulos y la armonía general del rostro para determinar si esta cirugía puede aportar un beneficio real.
En algunos pacientes, la bichectomía puede realizarse como procedimiento aislado. En otros, puede formar parte de un plan más amplio de armonización facial, cirugía facial estética o feminización facial, combinándose con otros procedimientos según las necesidades de cada caso.
La prioridad es conseguir un resultado natural, proporcionado y coherente con la anatomía de cada paciente.
Preguntas frecuentes sobre la bichectomía
¿La bichectomía deja cicatriz visible?
¿La bichectomía duele?
¿Cuándo puedo volver a mi rutina después de la bichectomía?
¿Cuándo baja la inflamación después de la bichectomía?
¿La bichectomía sirve para adelgazar la cara?
¿La bichectomía es permanente?
Valoración personalizada
Si estás valorando una bichectomía, el primer paso es estudiar tu caso de forma individual. No se trata solo de afinar la cara, sino de entender si esta cirugía puede mejorar realmente la armonía de tu rostro.
El Dr. Richard Fakin valorará tus proporciones faciales, tus objetivos y la indicación más adecuada para conseguir un resultado natural, elegante y seguro.



